Mucho se habla del “yo del futuro”, pero el tiempo pasa con total certeza. Por eso tomar conciencia sobre lo que haces con tu dinero es tan importante y, si puedes hacerlo cuanto antes, mejor. Afortunadamente cuentas con el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), un sistema pensado para ayudarte a planear tu futuro financiero.
Si no sabes qué es, te lo resumimos: el SAR es el conjunto de leyes, instituciones y cuentas que se encargan de administrar el dinero que ahorras a lo largo de tu vida laboral. Su objetivo es ayudarte a construir una pensión para que puedas mantener estabilidad económica durante tu retiro.
Básicamente, el SAR es una de las bases de tu futuro financiero. Funciona a través de aportaciones e inversiones, y entenderlo te ayuda a tener mayor control sobre tu dinero. Por eso, hoy es el mejor día para entender todo de él!
El SAR sirve para ayudarte a construir un ahorro para el retiro y evitar que tu dinero pierda valor con el tiempo. A través de este sistema, se realizan aportaciones obligatorias y también puedes hacer aportaciones voluntarias para fortalecer tu patrimonio a futuro.
Además, el SAR está diseñado para que, al llegar a la etapa de retiro, cuentes con un respaldo económico y acceso a los beneficios que correspondan conforme a tu situación laboral y tu régimen de seguridad social.
Entre los principales objetivos del SAR, se encuentran:
- Ayudarte a construir una pensión: para que, al retirarte, cuentes con recursos económicos acumulados durante tu vida laboral.
- Fomentar el ahorro a largo plazo: al reunir el ahorro de millones de trabajadores e invertirlo a través del sistema financiero.
Dar mayor certeza y transparencia: para que puedas saber cuánto dinero tienes ahorrado, quién administra tu cuenta y cómo ha crecido tu ahorro con rendimientos.
El funcionamiento del SAR se basa en tres elementos clave:
1. Cuenta Individual: en cuanto empiezas a trabajar formalmente, se abre una cuenta única a tu nombre en la que depositan los recursos destinados a tu retiro.
2. Aportaciones Tripartitas: de forma periódica se realizan aportaciones a tu cuenta. Se le llama "tripartita" porque el depósito lo hacen tres partes: tú como trabajador, tu patrón y el Gobierno.
3. Inversión y Rendimientos: el dinero de tu Cuenta Individual no se queda congelado. Las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) lo invierten con el objetivo de generar rendimientos (ganancias) y hacer crecer tu ahorro con el paso de los años.
¡Influye en todo! El SAR influye directamente con el dinero que podrías contar al momento de retirarte. Por eso, conocer cómo funciona y dar seguimiento a tu cuenta puede ayudarte a tomar mejores decisiones sobre tu ahorro.
Estos son algunos puntos clave:
- A mayor ahorro, mejor pensión: el monto acumulado en tu Cuenta Individual depende de factores como tu salario, el tiempo que cotizas y las aportaciones que se realizan durante tu vida laboral.
- Las aportaciones voluntarias pueden marcar una diferencia: el SAR te permite hacer contribuciones por tu cuenta para complementar tu ahorro. Aquí cualquier suma te favorece, incluso esas aportaciones pequeñas siendo constante, puede ayudarte a fortalecer tu ahorro a largo plazo.
Para que el SAR funcione, se divide en subcuentas dentro de tu Cuenta Individual:
- Subcuenta de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez (RCV): aquí se deposita el dinero destinado únicamente para tu pensión.
- Subcuenta de Vivienda: reúne las aportaciones relacionadas con vivienda, administradas por el INFONAVIT o el ISSSTE, según corresponda. Si no usas ese dinero para un crédito de vivienda, puede sumarse a tu ahorro para el retiro, de acuerdo con tu régimen pensionario.
- Subcuenta de Aportaciones Voluntarias: aquí se registra el ahorro adicional que decides hacer por tu cuenta para complementar tu retiro.
El SAR no es un edificio ni una sola oficina. En realidad, es un sistema en el que participan distintas instituciones que regulan, supervisan y administran tu ahorro para el retiro. Estas son algunas de las principales:
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) es la autoridad encargada de regular y supervisar que las AFORE administren correctamente los recursos de tu Cuenta Individual.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) es tu defensora, te orienta y te apoya si tienes dudas, inconformidades o algún problema relacionado con tu AFORE o con otros servicios financieros.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se encarga de registrar a los trabajadores del sector privado y, al momento del retiro, participa en el proceso para determinar el otorgamiento de la pensión conforme al régimen que corresponda.
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) cumple una función similar a la del IMSS, pero enfocado exclusivamente en los empleados del Gobierno.
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) administra los recursos de tu subcuenta de vivienda, permitiéndote comprar, construir o remodelar tu casa.
El SAR está diseñado para ayudarte a construir un ahorro para tu futuro. Entre sus principales beneficios se encuentran:
- El dinero es tuyo: los recursos de tu Cuenta Individual te pertenecen. En caso de fallecimiento, tus beneficiarios legales pueden reclamarlos conforme a la ley.
- Genera rendimientos: el dinero que ahorras en tu AFORE se invierte para buscar rendimientos a lo largo del tiempo, con el objetivo de hacer crecer tu ahorro para el retiro.
- Puedes hacer aportaciones voluntarias: además de las aportaciones obligatorias, puedes ahorrar por tu cuenta para complementar tu pensión futura.
- Beneficios fiscales: dependiendo del tipo de aportación voluntaria que realices, puede ser deducible de impuestos en tu declaración anual. Esto representa un gran incentivo a corto y largo plazo.
Tu dinero se deposita en una Cuenta Individual y en este caso lo administra Afore Azteca. Tú puedes elegir la administradora que manejará tus recursos; si no haces una elección, la cuenta puede ser asignada conforme a la normatividad aplicable. Eso sí, todo siempre supervisado por la CONSAR.
Tu dinero no se pierde. Los recursos que ya tienes en tu Cuenta Individual siguen siendo tuyos y continúan invertidos. Además, aunque dejes de cotizar por un tiempo, puedes seguir ahorrando por tu cuenta mediante aportaciones voluntarias.
Tu AFORE está obligada a enviarte un Estado de Cuenta tres veces al año (enero, mayo y septiembre). Ahí verás desglosado cada detalle. Con Afore Azteca, verás que los rendimientos, transparencia y beneficio a largo plazo son más que una garantía.